Por Laurel Bongiorno


1.  Los niños aprenden jugando:

No subestime el valor del juego, que es cómo los niños aprenden y desarrollan las siguientes habilidades:

habilidades cognitivas – para las matemáticas y resolver problemas cuando simulan estar en una tienda de comestibles

habilidades físicas – para equilibrar bloques y correr en el patio de recreo

vocabulario nuevo – para las palabras que necesitan para jugar con los dinosaurios de juguete

habilidades sociales – para jugar juntos en un lavadero de autos imaginario

habilidades para la lectoescritura – para crear un menú para un restaurante imaginario 

2.  Jugar es saludable.

El juego ayuda a que los niños crezcan fuertes y sanos. También contrarresta el problema de la obesidad que muchos niños enfrentan actualmente.


3.  Jugar reduce el estrés.

El juego ayuda a que sus hijos crezcan emocionalmente. Es alegre y una salida para la ansiedad y el estrés.
 

4.  Jugar es más de lo que parece.

Jugar es sencillo y complejo al mismo tiempo. Hay muchos tipos de juego: simbólico, social-dramático, funcional, y los juegos que tienen reglas - por nombrar solo algunos-. Los investigadores estudian los muchos aspectos del juego: cómo los niños aprenden a través del juego, cómo la salud al aire libre impacta la salud de los niños, el efecto del tiempo que pasan delante de las pantallas sobre el juego, la necesidad del receso en la jornada escolar.

5. Tómese un tiempo para jugar.

Como padres, ustedes son los mayores defensores de la educación de sus hijos. Pueden cerciorarse de que tengan todo el tiempo posible para jugar durante el día, para promover el desarrollo cognitivo, lingüístico, físico, social y emocional.

6. Jugar y aprender van mano a mano.

No son actividades separadas, sino entrelazadas. Considérelas como una charla científica con un laboratorio. El juego es el laboratorio del niño.

7. Jugar al aire libre.

Recuerde sus propias experiencias construyendo fuertes al aire libre, jugando en la playa, yendo en trineo en invierno, o jugando con otros niños del barrio. Cerciórese de que sus hijos también creen recuerdos al aire libre.
 
8. Hay mucho que aprender cuando se juega.

Hay mucho escrito sobre los niños y los juegos. Aquí hay algunos artículos y libros de NAEYC sobre el juego (en inglés). The Power of Play (El poder del juego), por David Elkind (Da Capo, reimpresión 2007) también es un gran recurso.

9.   Confíe en sus propios instintos para jugar.

¿Recuerda cuando era niño  y el juego era algo natural?  Dé a sus niños tiempo para jugar y observe todo lo que son capaces de hacer cuando se les da una oportunidad.

10.  Jugar es el contexto por medio de cual el niño aprende.

Los niños practican y refuerzan su aprendizaje en diversas áreas durante el juego. Jugar les proporciona el lugar y el tiempo para aprender, lo cual no se puede lograr rellenando una hoja de trabajo. Por ejemplo, cuando se juega al restaurante, los niños escriben y dibujan los menús, fijan los precios, toman los pedidos y hacen las facturas. El juego proporciona ricas oportunidades de aprendizaje y conduce al éxito y a mejorar la autoestima de los niños.


Laurel Bongiorno, PhD, es directora del programa de posgrado de Champlain College en el campo de la educación infantil, con especialidad en enseñanza y administración, situado en Burlington, Vermont. Ella ha trabajado como maestra de preescolar, dirigido programas de la primera infancia y estudiado las percepciones de los padres sobre lo que sus hijos en edad preescolar aprenden cuando juegan.

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